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El referente de “El Sol” informó este martes que dejará de funcionar por no haber recibido ayuda estatal. “No lo podemos sostener”, lamentó.
Uno de los comedores comunitarios de Granadero Baigorria, en Santa Fe, que había cocinado "chorilentas" para protestar por la falta de ayuda estatal al espacio, informó este martes que debió cerrar sus puertas por no contar con suficientes recursos para mantenerlo.
Se trata de "El Sol", que se hizo viral semanas atrás por llevar adelante la ingeniosa iniciativa de cocinar una especie de embutido hecho a base de polenta para visibilizar la crisis económica que atravesaba y el nulo apoyo del Gobierno ante la situación.
Si bien el caso fue conocido públicamente, los esfuerzos no alcanzaron y uno de los referentes del espacio y creadores de la idea, Walter Vallejos, informó que debieron cerrar el lugar que daba de comer a más de 100 de personas.
El hombre dio la noticia y explicó: “No tuvimos respuesta de Nación, solamente de provincia que nos dio el día viernes y alcanzó para 150 personas. Lo repartimos en dos comedores. Ya cerramos otros merenderos por falta de leche”, relató.
Según contó, el comedor funcionaba desde 1998 y había atravesado diversas situaciones complicadas a nivel económico. No obstante, esta vez no lograron sostener el lugar.
"Lamentablemente tenemos que ir cerrando. Nación no nos dijo ni cuando nos puede mandar las cosas y lo de Provincia no nos alcanza. Decidimos cerrar porque no lo podemos sostener. Los comerciantes que nos ayudaban ya no pueden hacerlo”, lamentó el referente del comedor.
Y concluyó: "Esto nos genera bronca, tristeza, incertidumbre".

El reclamo del comedor "El Sol" a mediados de julio
El espacio no recibía ayuda gubernamental desde febrero y se habían quejado de que todo el apoyo gubernamental siempre "va para el conurbano". Además, cuando dieron a conocer su problemática, remarcaron que como no tienen partido, los políticos los "dejan de lado".
"Acá nos arremangamos y laburamos para que esta gente tenga un plato de comida. Es triste lo que contamos y muy preocupante, pero debemos mostralo para que alguien haga algo", habían reclamado en ese entonces.
En este sentido, Clarín había hecho extensiva la consulta por este tema tanto al Gobierno nacional como al provincial, pero no respondieron.
El referente de la organización comunitaria también había señalado que habitualmente juntaban de a "100 pesos" y se compraba "lo que se podía".
También que en la Municipalidad de Baigorria colaboraban, aunque no era suficiente dado a la gran cantidad de gente que tiene necesidad de un plato de comida.
"Ni puchero podemos hacer porque sale muy caro - se quejó Vallejos -. Acá tenemos un problema muy grande que es la droga que avanza y avanza. Y nadie los detiene. Tenemos los búnker a la vista de todo el mundo. Y los chicos que reclutan son cada vez más pequeños. No sabemos qué hacer y a quién pedir ayuda", había denunciado.
Finamente apuntó contra el gobierno: "Este Gobierno nos ha ilusionado con salir adelante y con llenar las heladeras. Hoy las heladeras están vacías y no se puede comer porque no se puede comprar. Es dramático. Pedimos que se nos ayude, nada más. No queremos cortar calles ni hacerle mal a nadie, pero pedimos ayuda", dijo con la esperanza de no deber cerrar sus puertas como terminó ocurriendo este martes.